Un equipo de media docena de personas ha empleado tres meses y medio en transformar el velero Pakea Bizkaia, el Open 60 de Unai Basurko con el que el pasado año dió la vuelta al mundo a vela y en solitario. Ayer, el nuevo Pakea fue presentado.
El casco, antes blanco y verde, ha sido pintado ahora de negro y crema. Un gran número 26, como de reloj digital, resaltaba en la proa. Con 60. 000 millas, el velero ha sido absolutamente «renovado» en la planchada del Puerto Deportivo de Getxo. Ahora parece nuevo. «Hemos dejado el corazón y cambiado el resto», resumía Basurko.
El palo, la orza y la pala fueron desmontados tras sacar el barco a tierra. El bulbo fue sometido a exámenes radiológicos. Tras detectarse dos pequeñas fisuras en la estructura de 4. 000 kilos de peso que evita que el velero vuelque en las rachas, la pieza se remodeló en un taller. Los obenques, las piezas que sostienen el palo, son también nuevas. La fibra sintética (en este caso PBO, un polímero plástico) ha sustituido a las varillas de acero inoxidable.
Pero la novedad más importante tiene que ver con el sistema de gobierno. Los dos timones han sido reforzados, mejorados y aligerados. Una nueva caña en carbono negro sustituye la vieja pieza de madera australiana que Basurko fabricó en el astillero de Kanga Birtles. Al tiempo, el Pakea Bizkaia disfruta de un nuevo sistema electrónico y de fiables pilotos automáticos de la marca NKE.
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