De momento, unos 10. 000 hogares se han quedado sin luz. El viento ha arrancado árboles, postes eléctricos y tejados. Varias carreteras están también cortadas. En los aeropuertos, los retrasos y las cancelaciones están a la orden del día.
En la Bretaña Francesa, el temporal se ha cobrado al menos una vida, la de un hombre de 26 años que cayó al mar en cerca de Finisterre, al parecer, mientras trataba de reforzar el anclaje de un velero. Muchos vecinos de la costa Atlántica francesa viven con el agua hasta los tobillos.
La peor parte de este temporal se la llevan los barcos, que han dejado de circular en toda la zona del Canal de la Mancha. Un carguero holandés de 88 metros de eslora ha quedado, como ven, varado en la arena. El viento y el oleaje lo han empujado hasta la orilla. Un remolcador ha tenido que acudir en su auxilio. publicidad
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