El Cuerpo Nacional de Policía, la Agencia Tributaria y la fiscalía anticorrupción iniciaron ayer, en Palma y Barcelona, una nueva fase de la llamada operación Relámpago, contra una supuesta trama de fraude fiscal, blanqueo de dinero y otros delitos. Varias empresas fueron registradas en la Ciudad Condal, a donde se desplazó un fiscal anticorrupción de Balears y en donde fue arrestada una persona que aparentemente posee un patrimonio millonario, pero del que no consta ningún dato tributario.
La operación Relámpago se inició hace ahora casi once meses, a finales de abril del año pasado, cuando un amplio dispositivo de Policía, Agencia Tributaria, fiscalía y juzgados realizaron varias detenciones y registros simultáneos en Palma.
Las pesquisas se centraron fundamentalmente sobre un importante despacho de abogados de Palma, el bufete Feliu, cuyos profesionales administraban o gestionaban decenas de sociedades. Los socios principales de la asesoría legal y otros trabajadores del despacho aparecen imputados en la querella de la fiscalía anticorrupción contra el presunto entramado y en algunas de las piezas separadas que se han ido abriendo para racionalizar las pesquisas.
Los registros efectuados ayer se practicaron mediante exhortos dirigidos por el juez de instrucción 7 de Palma, Antoni Garcías, a juzgados de la Ciudad Condal. En las entradas en las sedes de las empresas participaron policías catalanes y agentes desplazados desde Mallorca. Un fiscal palmesano anticorrupción también viajó a Barcelona para supervisar el operativo.
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