Comieron más en una noche que en los últimos 10 días. Un arriesgado cálculo de provisiones hizo que prácticamente se quedaran sin vituallas en el tramo final de la Barcelona World Race (BWR), la vuelta al mundo a dos sin escalas ni ayudas externas cuya primera edición ganaron la noche del pasado lunes. Calculaban circunnavegar el mundo en 84 días y tardaron 92 días, 8 horas, 49 minutos y 49 segundos en volver a cruzar la línea de partida, situada delante del Port Olímpic de Barcelona.
"Hemos pasado hambre en el barco", reconocían ayer los campeones, tras pasar su primera noche en 93 días en tierra firme. Con una cerveza en la mano (la firma Estrella Damm les regaló 60 cajas por haber sido los más rápidos desde Barcelona al estrecho de Gibraltar) y sin poder resistirse a la tentación de los canapés, Dick y Foxall (que ya atesoran nueve vueltas al mundo en regata entre ambos) desgranaban las vivencias de la aventura y las primeras e intensas impresiones tras su triunfal desembarco.
Esa compenetración de equipo les llevó a la victoria, y por fin Foxall pudo cambiar por un bistec la odiada sopa liofilizada de champiñones que escondía en el fondo de la despensa. El último sobre lo compartieron entre Eivissa y Barcelona.
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