El viaje: 120 jóvenes se embarcan como aprendices de marineros, aprenden a convivir con gentes de otros países, trabajar en el barco y amplían conocimientos gracias a las charlas recibidas. La III Universidad Itinerante del Mar (UIM) tendrá este año tres viajes y juntará a estudiantes de tres países, al sumar alumnos franceses a los portugueses y españoles con que se inició esta pionera idea en 2006. Impulsada por las universidades de Oviedo y Oporto, la UIM aspira además a ser el primer proyecto de sus características en recibir el título de bandera azul, ese distintivo asociado popularmente a las playas limpias, y que otorga la Fundación Europea de Educación Ambiental en reconocimiento de la promoción de valores medioambientales.
Precisamente la tercera edición de la universidad flotante, concebida por el Cecodet (Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial), lleva por título Energía, medio ambiente y mar. Distribuidos en tres turnos, 120 jóvenes embarcarán como aprendices de marineros en un lugre portugués flotado en los años veinte y que durante el siglo pasado sirvió para la arriesgada pesca del bacalao en las duras aguas de Terranova.
Allí, los universitarios aprenden a tres bandas: a convivir con gentes de otros países y otros orígenes; a trabajar en la dura rutina castrense de un barco antiguo gobernado por modernos instrumentos y antiguas tradiciones a bordo, y a ampliar los propios saberes universitarios gracias a las charlas recibidas, los trabajos grupales desarrollados y el conocimiento sobre el terreno de una Europa de común historia en la mar.
Como gusta decir Fermín Rodríguez, director del Cecodet y de la UIM, «vas en crucero, pero no de crucero». Una decena de días entre los cuatro mástiles de la orgullosa nave lusa cunden como un mes en intensidad del viaje y proporcionan una experiencia muy distinta a la de un aulario común.
Después de una primera fase de iniciación naval y técnica en Avilés y Gijón, el primer turno viajará de Avilés a Ruán, en Normandía, entre el 30 de junio y el 11 de julio; el segundo regresará de la ciudad francesa a El Ferrol entre el 10 y el 20 de julio, y el último recorrido partirá de Galicia en dirección Lisboa, donde llegará el día 27.
Además, esta tercera edición aporta el atractivo de coincidir la llegada a Ruán con la concentración quinquenal de veleros históricos, donde el Creoula tiene nombre propio. Sus tripulantes podrán descubrir algunos de los barcos más célebres del mundo en uno de los mayores eventos turísticos que se celebran en Normandía.
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