La dársena de San Agustín del puerto de Avilés recibió ayer a las once y media de la mañana al buque escuela «Creoula» de la Marina portuguesa, procedente de Lisboa. Este velero, construido en 1937, acogerá durante todo el mes de julio las actividades de la Universidad de la Mar, que este año girarán en torno a la energía, el medioambiente y la mar. En su segunda visita a la villa aviselina, los miembros de la tripulación portuguesa, así como los participantes en los cursos tuvieron la oportunidad de disfrutar de una tarde repleta de actos, siempre con el trasfondo de la mar y su capacidad para unir a los pueblos. Este año, los cursos se dividirán en tres etapas marítimas. La primera de ellas, con inicio el próximo jueves, día 3 de julio, zarpará con destino a Rouan (Francia) donde tomará partida en la gran parada naval que allí se celebra.
A las tres de tarde, los participantes en los cursos y sus instructores se congregaron en la dársena, situada en la margen derecha de la ría, para ser recibidos por la tripulación del «Creoula». Poco a poco fueron embarcando en el velero portugués para conocer cuáles serán sus camarotes a lo largo del curso. Este verano, la tripulación está integrada por ciudadanos españoles y portugueses procedentes de diversos ámbitos profesionales.
Isabel Sousa Pi, encargada de la Universidad Itinerante de la Mar, agradeció la agradable bienvenida recibida y cedió la palabra a José Antonio Cecchini Estrada, vicerrector de extensión universitaria, que destacó la actividad docente de la Universidad de la Mar, iniciativa de las universidades de Oviedo y de Oporto. El almirante Pereira de la Marina portuguesa fue el encargado de poner fin a los discursos resaltando el carácter de amistad y camaradería que acompaña a los cursos de la Universidad de la Mar.
Quizá el momento más emotivo de la jornada fue la ofrenda realizada ante la estatua de Pedro Menéndez de Avilés, «El Adelantado de La Florida», hijo ilustre de esta villa que vive de cara al mar, navegante por excelencia y conquistador de La Florida. La Banda de Música local y una banda de gaitas acompañaron el homenaje interpretando los himnos de Portugal, de España y el de la Alegría, símbolo de la unidad europea. Durante el acto se recogieron las dos banderas azules con las que ha sido galardonado este proyecto universitario. De nuevo en el puerto, los asistentes fueron partícipes del izado en el «Creoula» de una de las banderas azules y asistieron a un acto literario en el que se presentó el libro «Las Campañas de la UIM. Conocimiento y aventura». Como colofón a la jornada, a las nueve de la tarde tuvo lugar una recepción en el velero.
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