Algo seductor debe tener el mar, my friend, que seduce con sus tesoros al residente de Los Pinos a quien le gusta perderse navegando, en su velero de gran calado aunque “El Indomable” de Carlos dibuja a su dueño… silvestre, independiente y fi ero.
Por eso surge la ingenua pregunta sobre su curiosita cercanía con el tesorito presidencial (el de Bucareli) que ha prometido entregarle algunas hectáreas que son manzana de la discordia al interior de la paraestatal.
El maravilloso quid es que el insaciable, perdón, indomable de Carlos quiere alrededor de 22 hectáreas que Pemex Refinación mantiene como centro de distribución y que están contempladas en un plan integral para la colocación de los diversos productos.
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